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¿Cansados de los gasolinazos, los sueldos bajos, la devaluación del peso y los políticos mexicanos?

Foto: Jorge López
Por Gerardo Solís.

¿Cansados del sistema político mexicano, sus partidos y sus políticos? 
¿Cansados de los salarios bajos, los aumentos a los impuestos de los servicios públicos, la evasión de impuestos de las empresas grandes, la devaluación del peso frente al dolar, los gasolinazos? 
¿Cansados de la inseguridad, la impunidad, la corrupción? 
¿Que el gobierno no va hacer nada por cambiar ni mejorar la situación, ni va aplicar la ley contra un sistema en cual están ellos seguros? 
¿Que solo con manifestaciones, bloqueos y saqueos se van a solucionar las cosas?

Es muy difícil que las cosas mejoren en el país a corto o mediano plazo. Por la vía democrática sólo nos queda esperar a que sean las elecciones de 2018 y después esperar queen verdad haya un cambio. ¿Y quién va a lograr ese cambio? ¿El PAN? ¿AMLO? ¿Alguno de los partidos parásitos como el PT, Convergencia o el Verde que sólo existen porque van en coalición con otro partido grande pero no aportan nada y viven (y viven muy bien) de los impuestos de los mexicanos.

O tal vez debamos esperar a que un independiente supere al poderoso sistema político, que en cada elección muestra su fuerza con una maquinaria propagandista de pancartas, camisetas, despensas, bonos, apoyos económicos, que cualquier mexicano necesitado, como hay millones, sucumba ante cualquier candidato que le pongan. Y si de ganar ese candidato independiente, ¿Como podría gobernar con libertad sin que la fuerza política lo atara en el Congreso? ¿Como podría aplicar la ley con un sistema corrupto hasta el hueso?

La democracia en México parece estar lejos de ser una solución. Más de setenta años de estar atada a la voluntad de un solo partido político, el PRI, tiempo suficiente para perpetuar un sistema de gobierno que pareciera estar marcado e introyectado en las venas de millones de mexicanos, al parecer sin que muchos se hayan dado cuenta. 

La razón de que ganara EPN con el PRI otra vez en 2012 me hace pensar que México sigue siendo un país priista. Tal vez no los que se manifiestan en redes sociales y en las marchas, pero sí una mayoría de la población pasiva que piensa que las cosas no tienen solución o para qué salir a marchar si las cosas no van a cambiar y es mejor quedarse a ver las novelas o el fútbol. México es un país movido por la fe y el credo, sea un credo religioso o uno político, sumido en la pobreza y la ignorancia. ¿Pero qué le queda a un país donde se tienen los peores niveles de educación?

El PRI se encargó por años de mantener no solo en la pobreza, también en la ignorancia al país, alimentandolo de sueños, usando a Televisa, por muchos años cono la única televisora nacional, como el único medio de entretenimiento, la unica fuente de noticias nacionales y un sin fin de cuentos de hadas a través de las telenovelas. Con ese poder, Televisa sirvió al poder para hablar de lo que el gobierno quería y censuró todo lo que el PRI le pidió. El cine se degradó en cine de ficheras y albures, el rock fue censurado en televisión y en radio. Aún hoy el gobierno y Televisa se valen del catolicismo para seguir sumiendo al pueblo en la ignorancia con programas como La Rosa de Guadalupe.

Así llegamos a un punto donde el mexicano lo mejor que puede hacer es creer, incluso en cuestión de política. El mexicano vota porque creé, como creé en la virgencita, apoya a su partido político como si se tratara de un equipo de fútbol, y se molesta si critican a su partido. "El PRI si sabe gobernar", "El PAN sí es el cambio que el país necesita", "Morena es la esperanza de México". Pero la clase política es la misma, no importa que ideales digan defender, sean de derecha, izquierda o centro. La corrupción y la ambición está en todo el sistema político.  En el escenario todos se pelean, pero tras bambalinas todos saben el papel que juegan, todos son amigos, pero sobre todo, saben las ganancias que recibirán de ese show.

El problema de México es difícil de resolver. Definitivamente todos estamos de acuerdo que con bloqueos o saqueos los únicos que perdemos somos nosotros. Las empresas están aseguradas y los empleados o se quedan sin trabajo o no recibirán utilidades porque la empresa reportará perdidas de los saqueos.

Las megamarchas pacíficas en todo el pais han demostrado unidad nacional ante problemas que afectan a la economía mexicana como son los gazolinazos. En Baja California se han tomado pacíficamente casetas de cobro en carreteras y aduanas federales. El bloqueo a la planta de Pemex en Rosarito ha sido una de las mayores presiones al gobierno federal, dejando sin combustible a gasolineras de Tijuana, Rosarito, Tecate y Ensenada. Obligó al gobierno a mandar cientos de elementos federales para controlar a los manifestantes y poder sacar las pipas con gasolina.

Por otro lado, en Mexicali y después en Ensenada, ciudadanos inconformes con los políticos locales, colocaron ratoneras gigantes a la entrada de los domicilios particulares de diputados que aprobaron alza de impuestos en el Congreso del Estado. Y las marchas contra el gazolinazo y la nueva ley de aguas de Baja California continúan y cada vez más gente se suma a éstas manifestaciones. 

Peña Nieto se sacó de la manga un pacto entre gobierno y empresas para no afectar la economía de los mexicanos, no dice como se va hacer ni la manera en como no podrían afectar más la ya deteriorada economía del país. Francisco Vega, gobernador de Baja California anunció suspensión de reemplacamiento en beneficio de bajacalifornianos y después abrogó la Ley de Agua. Es un hecho que la movilizaciones han hecho eco en los gobiernos. Pero, ¿Realmente algo va a cambiar en la forma de gobernar de EPN Y Kiko Vega? ¿Las medidas tomadas realmente beneficiarán a los ciudadanos? ¿Se va a acabar la pobreza, la corrupción?  ¿Y los gastos excesivos, los sueldos, los bonos, los aguinaldos y todo el despilfarro de la clase política? ¿Y los gastos de los partidos políticos antes, durante y después de las elecciones? 

Es un hecho que la clase política actual debe terminar. Se debe replantear el papel de los partidos políticos y de todos y cada uno de los funcionarios públicos, de cada administración pública. Si bien parece que México "ya despertó", es importante saber a donde queremos llegar. Es importante que cada uno de los mexicanos se quite el chip del credo y la fe, la apatia y sobretodo, desenamorarse de sus ideas, esas que los políticos y los partidos han arraigado en los mexicanos haciéndoles creer que son necesarios y los únicos que pueden salvar a México. Es momento de quitarse la camiseta de su partido favorito y de entender que si bien, hay de partidos a partidos, todos viven de nuestros impuestos, todos están ahí para trabajar por nosotros, no son héroes, ni nos están regalando nada ni nos están haciendo un favor por gobernar bien o por regalar miles de despensas y demás cada elección, todo eso se paga con nuestro dinero.

La clase política actual no va a cambiar con marchas. Se va a aferrar hasta el último momento en su posición de poder y privilegios. Una nueva clase política tendría que someterse a la transparencia y a ingresos menores, no mal pagado. Quien pretenda ocupar un puesto de elección popular deberá por ley declarar su patrimonio, antes, durante y después de ocupar dicho puesto. Lo mismo para funcionarios de segundo y tercer nivel. Y quién sea acusado y encontrado por robo o enriquecimiento ilícito, o desvío de recursos, no sólo debe ser castigado con carcel sino que también se le prohíba volver a ocupar un puesto en la función pública de por vida. Es decir, no más fuero.

Basta de que los partidos despilfarren el dinero de los mexicanos en cada elección. Se debe reglamentar el uso de los recursos que se le otorgan a los partidos para promoción de sus candidatos y propuestas. Los partidos políticos son necesarios para el desarrollo de la democracia en México. Deben ser fuente de ideas y soluciones para los problemas y retos del país. De entre sus filas llegan los candidatos idóneos para administrar los recursos de la nación. Pero sólo se han convertido en mafias y grupos de poder. La función de un partido y un candidato no es entregar despensas, ayudas economicas, vales o materiales. Su función es presentar propuestas, soluciones y plataformas de gobierno en beneficio de la ciudadanía,  nada más. Eso de que cualquier mexicano tiene derecho a votar y ser votado tiene que ser revalorado. Aquellos que quieran ocupar un puesto de elección popular tendrían que tener preparación profesional y experiencia.

La vía pacífica siempre será mejor que una vía de violencia. Por desgracia, el mismo gobierno y grupos políticos aprovechan los movimientos para generar choques contra cuerpos policiacos, comercios y entre ciudadanos. Es un hecho que violencia genera más violencia, es incontrolable. Quien termina pagando es la misma población. Y claro, los políticos, esos que se supone son los villanos de ésta historia, a gusto en sus casas, en sus oficinas, comiendo en restaurantes exclusivos, seguros de mantener sus altos sueldos y cuentas bancarias,  mientras ven arder al pueblo. La violencia no les hace ni cosquillas a ellos. Al menos que... no no, olvídenlo. Nadie sabe donde están sus casas, sus oficinas, ni los domicilios de sus partidos.

Parece que nada más nos queda la vía pacífica. 'Kiko' Vega hizo un llamado al diálogo luego de que le bloquearan el paso a la salida de sus oficinas. EPN dice que los gasolinazos son necesarios pues si no tendríamos que pagar otros impuestos. Todos pierden menos ellos.

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