Según datos de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, el crimen se efectuó en el interior del domicilio familiar, lugar donde su victimario la golpeó en diversas partes del cuerpo y la asfixió.
Las investigaciones se dirigieron hacia el padrastro, luego de cinco declaraciones que referían que Mendieta Sainz presuntamente abusó de Kasandra cuando ésta tenía 15 años.
“En particular, que habían sido exnovios de Kassandra, que ésta les había comentado que cuando tenía 15 años su padrastro Daniel, hoy detenido, había tratado de abusar sexualmente de ella, inclusive refieren que al parecer si se había consumado el hecho de dicho abuso, sin embargo, no les constaba, pues solamente Kasandra se los había comentado.”
Daniel confesó en el interrogatorio que privó de la vida a su hijastra el 3 de diciembre.
“Reconoce que cuando regresa a su domicilio se da cuenta que Kassandra salía de bañarse y aún no se había retirado a trabajar, por lo cual la cuestiona al respecto y ésta le contesta de mala manera lo cual provocó su ira y se le fue a golpes, logrando derribarla y en el suelo se sienta sobre su abdomen.”
El homicida sustrajo el cadáver de la vivienda y en un vehículo de alquiler propiedad de su esposa lo trasladó hasta la comunidad de Las Cocinas, municipio de Uruapan.
“Una vez que se da cuenta que la había matado se queda sentado junto al cadáver por media hora y posteriormente la arrastra para meterla a la cajuela del vehículo Tsuru.”
José Martín Godoy Castro, procurador de Justicia de Michoacán, indicó que las lesiones del rostro de la joven fueron provocadas por la fauna del lugar, donde se abandonó el cadáver.
“(En el cadáver) se aprecian lesiones típicas de defensa en la cara interna y externa de ambos muslos. Las lesiones encontradas en cara, tórax y brazo izquierdo. Por sus características, éstas fueron ocasionadas después de la muerte y son típicas de las producidas en la fauna del lugar”, explicó.
En próximas horas se definirá la situación jurídica del padrastro de Érika Kassandra.
La enfermera de 19 años desapareció el 3 de diciembre, fecha en la que asistiría a un domicilio particular a cuidar a unos hermanos gemelos recién nacidos y fue hasta el sábado 6 que se efectuó el hallazgo del cuerpo.
Desde el inicio de las investigaciones de la Procuraduría de Justicia de la entidad, la autoridad indicó que había indicios de que el asesinato lo había cometido una persona cercana a Érika Kassandra.
Una espina en el calzado
Una espina en los tenis del padrastro de Érika ofreció indicios de que podría ser el victimario de la enfermera de 19 años.
- La joven Kassandra Bravo se había quedado sola en casa la tarde del miércoles 3 de diciembre y tenía que presentarse a las 19:00 horas en una casa de la colonia
- El Mirador para cuidar a unos hermanos gemelos recién nacidos.
- Su madre y padrastro salieron del inmueble aproximadamente a las 17:00 horas.
- A la autoridad le llamó la atención que nadie en la calle la hubiera visto, pues iría vestida de enfermera y tendría que pasar por una zona en que los comerciantes exhiben sus mercancías en la calle. Nadie la observó.
- El padrastro dijo que ese día repartió calendarios en diversas zonas de Uruapan. Los agentes le pidieron hacer el recorrido y se mostró nervioso.
- Tras una inspección, los agentes encontraron una
- bolsa en casa de Kassandra
- y estaban dentro las llaves de su casa.
- Los agentes hicieron una inspección más rigurosa y en el clóset del padrastro encontraron una espina que coincide con la flora en que se halló el cuerpo de la enfermera.
- Tras confesar, el inculpado, Daniel Mendieta, de 42 años, ofreció a los policías 10 mil pesos a cambio de no ser relacionado con el homicidio.






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